Hace tres años me separé. Tuvimos tres hijos hermosos pero nuestra relación fue muy tóxica.

En la separación me sostuvo y acompañó su hermano. Ni mi cuñado ni yo queríamos admitir que entre nosotros crecía una química terrible.

Finalmente hace un año nos permitimos vivirlo. Desde entonces nos vemos y amamos mucho, nos acompañamos en todo, y tenemos una conexión muy fuerte. Tenemos mucha piel, nos gustan las mismas cosas, nos divertimos un montón.

Él es casado, está en crisis con su esposa pero la ama. Es su novia de toda la vida. Yo sé que no se van a separar y además es mi ex cuñado.

Él me dice que lo espere porque me ama, que vamos a estar juntos.

Yo no sé qué hacer, solo sé que lo amo como nunca amé a nadie. Hay días en que me levanto con esperanzas de que algún día podamos vivir nuestro amor, pero sé que él siempre va elegir su mujer.

Estoy desesperada.

Patricia
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Los amores prohibidos nos ponen a prueba. Se juegan muchas cosas: quiénes somos, cómo queremos seguir viviendo, qué podemos… Y como diría Borges, “el horror de vivir en lo sucesivo”.
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La ilustración es de @whiterabbitarte